Gramática para parados

Y semántica… porque si algo tiene la búsqueda de empleo es que te hace olvidar reglas ingüisticas básicas… Tu lees oferta de empleo y ya te puedan poner como requisitos que sepas hacer el pino puente que tú vas a intentar por todos los medios justificar cada punto de las exigencias… Lo que se viene a llamar barrer para casa.

No se trata de lo mal escritas que están algunas, que pide inglés proficiency un señor que de castellano sabe lo que viene escrito en la pizarra del menú del bar de enfrente de su empresa High Level (por no hablar ya de las publicadas en Loquo, que la misma página tendría que pedir castellano básico), sino de las propias modificaciones que uno intenta hacer para entrar en el perfil…

“Se busca dependienta”. Bueno… está en femenino porque tradicionalmente el trabajo de dependiente ha sido desarrollado por mujeres, pero no habrá problema porque le mande el curriculum… Bueno, que hay que saber de moda…. ¿Qué hombre del S.XXI no sabe ya a estas alturas de moda? Vale, una tienda de lencería femenina… Bueno, nadie como los hombres para saber de cierres de sujetadores… Mira, yo echarlo lo echo, que ya si no les intereso que me descarten ellos, y si no pues a mariposear en la entrevista y listo…

Y es así como echas ofertas para redactor de revista femenina (porque soy un ser sensible que las entiende a la perfección… sobre todo cuando están en “sus días”), para centro de belleza (un señor que se lleva media vida en pijama y cuyo concepto de peinarse se basa en pasar la palma d ela mano abierta entre sus sedosos cabellos) y se corta para trabajar de esteticién porque al parecer se necesita titulación y ninguna señora en su sano juicio se pondría en mis manos.

En fin… que en tiempos de guerra… cualquier oferta vale, y si hay que reciclarse como callista, opositor a Vitorio & Luccino o Personnal Shopper de Falete… peor es acabar de comercial 😉

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¡A la rica oferta de empleo!

Nunca el nombre de mercado laboral le ha ido tan bien a la búsqueda de empleo como a día de hoy…

Una vez asumido que títulos a parte, másteres y demases sólo sirven para decorar paredes (y en mi caso mucho mejor que sea un póster de Kill Bill el que cumpla tal cometido), debemos asumir la triste realidad y dejar de ir de Corte Inglés para adecuarnos más al mercadillo style.

Es así como de los diferentes portales de búsqueda de empleo, te vas dando cuenta en cuales tienes más probabilidades de encontrar algo que se adecue a tu talla, dónde jamás entraras dentro de las espectativas y dónde todo lo que ves es tan horroroso como comprar ropa en el mismo chino donde compras los tuppers (uno está en el paro, pero no pierde la clase…)

El más grande de todos los portales de empleo, ese disponible para todos los españolitos que lo deseen, el INEM, lejos de parecerse al referente corteinglesero, viene a ser como esa tienda de barrio que era todo un referente, un “Confecciones Rubio” pero de liquidación, en sus últimos días antes de echar el cierre… donde te encuentras al triste tendero dándote la bienvenida desesperado por contentarte pero no tiene más que ofrecerte un juego de sábanas bajeras de tonos florales y un manojo de bragas con las que sobrevivir en un salto desde un quinto piso.

Después están los portales categóricos, véase infojobs, primer empleo o monster, Aquí si que encontramos el genuino estilo corteinglesero… primeras marcas donde rebuscando puedes encontrar algo de saldo que cuele, pero en su gran mayoría no entras en el perfil deseado…

Y es que mira que has metido tus datos personales como un mishón de veces, has modificado los criterios de búsqueda para que se adapten a tu perfil… pues todavía, en un afán por distinguirse de la chusma que sólo te ofrecen trabajos de comerciales, te ofrecen anunciado con un “tenemos 5 ofertas de empleo para ti”. Puestos del tipo “senior”, “con tres años de experiencia en el sector”, que dices bueno, del sector periodístico todavía pero… ¿De verdad me estás pidiendo tres años de experiencia en el sector de la maquinaria naval? ¿Buscas un licenciado o alguien que haya hecho tres años de mili en Melilla?

Pero hablando de portales de empleo donde las ofertas van destinadas a físicos de la NASA, el rey de todos ellos es Linked In, el Chanel Nº 5 de los portales de empleo.

Las búsquedas de empleo que te hace Linked In siguen siempre el mismo patrón. Parece que las ha seleccionado tu madre o tu abuela en un deseo por que seas alguien en la vida. Lo primero que debe tener una oferta digna de ser publicada en Linked In es que esté escrita en inglés, pero no un ingles de “searching for a waiter”, no, en “business english”, que parezca que en vez de apuntarte para un trabajo estés comprando un paquete de acciones de Wall Street, del tipo: “Manager account for the European Business Area with russian certificated and a black dragon like a pet”.

Después están mis favoritos, los “se hace lo que se puede”, tipo Laboris o studentjob. Estos vienen a ser la tienda pro de barrio, esa que te llena de orgullo porque sitúa a tu barrio dentro del eje comercial fuera del centro. Donde compras tus zapatillas de marca sin sentirte un derrochador y donde el dependiente se vuelca por venderte hasta los calcetines a juego.

Este tipo de portales, conscientes de que con tu currículum lo más lejos que vas a llegar es donde te lleve el autobús de linea, suelen ofrecerte prácticas,  prácticas a cascoporro, prácticas hasta para vender perfúmenes en en carrefour con la promesa de que ese puesto te va a enseñar lo que es el trato con el cliente… (y lo puta que es la vida, tendría que ir entre paréntesis).

No contentos por ofrecerte más que prácticas, aún tienen técnicas psicológicas para hundirte más en la miseria, que parece que son una tapadera del ministro Wert para minar la moral juvenil y crear una generación de fanses de Radiohead con la cuchilla de afeitar bien a mano en la mesita de noche. Una de esas técnicas es el correo “no sueñes más” ese correo que te mandan y que piensas… ¿Era necesario? Estos correos te vienen a contar lo siguiente (corta y pega de los originales)

-José Manuel, hoy no tenemos ofertas de empleo que se adapten a tu perfil.

-José Manuel, la empresa XXXXXXXXXX ha descartado tu curriculum.

Cuando lees este tipo de correos es como… Vale, soy feo y cateto, no me escribas un correo recordándome hijo de la gran puta…

Y por último en esta fauna y flora de portales de empleo está la cutrez de la cutrez, la tienda de los chinos, donde sólo entras por desesperación o por curiosear en busca de la ganga que sabes que no vas a encontrar pero que por intentarlo… ¡Loquo!

Loquo es el auténtico y genuino sitio donde encontrar perlitas como:

-BUSCO UNA CHICA QUE PUEDE HACER CHURROS EN BAR PAQUIÑO DE SABADELL NORTE,GRACIAS (Ahí, con sus mayúsculas para que no se escape tal ofertón y con una despedida a la altura)

-UÑASSSSSSSSSSS GEL INTENSIVO CURSO BARCELONA ECONÓMICO (el título ha sido escrito adecuadamente para que google analytics apenas tenga trabajo a la hora de designar palabras clave): MATERIALES INCLUIDOS I CON DOSSIER ACREDITATIVO (al final del curso la institutriz del curso, porque no me cabe duda del alto standing de esta, te recopila las mejores fotos subidas a tuenti y te las imprime en sepia) LLAMA HE INFORMATE, TAMBIEN POR WASAP (porque, obviando la conjugación del verbo “haber informado”, las mejores empresas no sólo están en Twitter o Facebook, ahora tambien en “wasap”)

En fin, tras estas parrafadas seguiré sumergiéndome en la selva del jobseeker (lo pongo así, categóricamente, porque espero poder meterlo en el currículum en algún momento). Y como pretende este blog, espero que os hayáis reído de nuestras miserias y aquellos que tienen trabajo se hayan sentido reconfortado… si no, aquí os dejo una de Radiohead (de excelente videoclip, por cierto) para ir practicando con la cuchilla… De nada, no se merecen.

Buscar trabajo es un trabajo en si (aunque con más días de asuntos propios)

Uno intentando demostrar que se le da bien esto de escribir y empieza el blog con una redacción barriobajuna y con este topicazo por título… pero es que es bien cierto, esto de buscar trabajo debería cotizar de alguna forma. No te digo yo asegurándote un plan de pensiones (extraña palabra que dentro de unos años tendrá la misma validez que casette o la expresión okey makey) pero si con algún tipo de atractivo que te haga pensar que esos 12 curriculumses enviados han valido para algo más que el desarrollo creativo que supone intentar relacionar tu malogrado título de periodista con la venta de cartuchos de impresoras.

No se, se me ocurre que por cada 5 currículumses con su carta de presentación que no haya sido un corta y pega te regalen un descuento para el groupon, o te salgan banners motivacionales como “bien Txema, veo que a pesar de que tus conocimientos de SEO/SEM están al nivel de tu pericia en el campo de la medicina, no pierdes la fe en que esta “International Enterprise” te llame para que le lleves la comunicación en Europa, porque si, porque tu alemán es mucho más que aquel “ein bier bitte” que aprendiste en 10 meses en Alemania”.

Y es que si quieres hacer las cosas bien, no vale con apuntarte al infojobs… tienes que estar registrado en todas y cada una de las tropeshientas páginas de búsqueda de empleo, mirar blogs especializados, bichear nuevas aperturas, buscar cursos gratuitos, seguir páginas de ofertas en las redes, ver desde el INEM si tu formación cuadra con ese goloso puesto de dependiente del Mercadona, redactar distintas cartas de presentación que no den el cantazo de que es un corta-pega y que de verdad te has preocupado por saber cómo encajarías para el director de “Demoliciones Pérez”  dentro de su empresa y por qué es tan fundamental tener a un señor que redacte tuits en el mundo de los fitosanitarios.

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Todo ello mientras te crees que por tener tu curriculum colgado online, esa página de la que llevas registrado un año no te va a volver a hacer introducir tus datos hasta que te aprendas el código postal de cada una de las empresas para las que has trabajado.

A todo esto no te despegas del ordenador en una jornada que supera las 8 horas… porque tras haber bicheado la cuidada selección de 15 páginas web de empleos, revisado por quinta vez en la mañana el 20 minutos con la esperanza de la noticia estrella de que todo el congreso ha muerto dimitido, ver como cada vez hay más gente conectada en feisbuk a las 11 y revisar tu correo por si los de infojobs se les había olvidado mandarte esa oferta que se adapta taaaan perfectamente a tu perfil… decides que será mejor que te de el aire y vas a echar ese currículum que con tanto amor has imprimido (cada vez que sale uno por la impresora es como comprar el cupón… ¿Será este el currículum ganador?)

Ya que la era 2.0 ha matado el contacto humano, te crees con más posibilidades si, en vez de mandar tu currículum virtual al Decathlon, vas y lo entregas en mano, así por otra parte pueden ver en directo lo atlético y bien formado que estás y lo bien que encajarías en el pasillo de fitness (de una mercería para señoras de 60 años).

Es así como ilusionado como el día que hiciste la matrícula de tu primer año en la universidad (con el mismo desastroso resultado) te levantas del sofá, descubriendo que aún posees la facultad de andar, y te pones tu mejor chandal (que es como si un cani se pusiera esmoquin), porque tu vives por y para el deporte, y esa es tu vestimenta casual para echar curriculums… Y cual es tu sorpresa cuando vas a la recepcionista y con la mejor de tus sonrisas (esa que oculta que eres un despojito sin trabajo) le dices a la buena mujer: Tome, mi curriculum, y ella te responde: tome, la página donde lo tiene que ingresar.

Así que te vas chof a la salida, no sin antes haberte comprado algo que no necesitabas porque vas a seguir igual de fofo, y rememorando aquellos tiempos en que los tomates sabían a tomates.

Como tienes un manojo de curriculumses lustrosos por entregar y no sabes que hacer con ellos (me viene una imagen grosera de su utilidad a día de hoy) y ya que estás en el centro quieres aprovechar en hacer un poco la fotosíntesis, decides ir de bares para algo más que beber cañas… pero al tercer bar que ves como a la entrega de tu currículum poco más que la camarera te mira como si estuviera viendo a un perrito pachón mojado por la lluvia y tiritando de miedo, desistes cabizbajo y piensas que, al menos por internet la cara de pringado que te ven es la del carnet y no la que se te queda cuando piensas a donde te ha llevado tu carrera…

Pero en fin, si algo nos queda no es más que la posibilidad de intentarlo, intentarlo e intentarlo… que en mi caso no es poco.